El desequilibrio obliga a elegir
entre inflación o desaceleración

El Universal. En los últimos doce meses el costo de los alimentos acumula un explosivo incremento de 53,3% y el bolívar «fuerte» ha perdido 21,8% de su poder de compra en lo que va de año. Si bien estos indicadores señalan la necesidad de actuar para contener el avance de los precios, el problema es que las herramientas disponibles implican acentuar la desaceleración del crecimiento. La fuerza que impulsa los precios proviene de un desajuste donde muchos bolívares persiguen pocos bienes, de tal forma, que el Gobierno podría disminuir el gasto para recortar la cantidad de dinero en la economía o incrementar las tasas de interés para desestimular el consumo, pero los costos a asumir son altos.


José Guerra, ex gerente de investigación económica del Banco Central, explica que «la economía se está desacelerando, si trata de controlar el gasto profundizaría la desaceleración, al igual que si aumenta las tasas de interés, a esto se suma un escenario de caída en el precio del petróleo».


Las señales de que la baja inversión privada comienza a detener el tren de la economía son evidentes: en los primeros siete meses de este año la producción de la industria avanza 3,45% versus 9,36% en el mismo lapso de 2007; en el tercer trimestre el portafolio de créditos de la banca registra un alza de 5,28% en contraste con 12,3% del año anterior y en el primer semestre el PIB creció 6%, dos puntos porcentuales por debajo del avance del mismo período de 2007.


La opción de incrementar las tasas de interés, además de frenar el crecimiento al debilitar el consumo, tendría consecuencias para los deudores. Si bien los créditos con atrasos en los pagos sólo representan 2% del total, las estadísticas de la Superintendencia de Bancos indican que entre septiembre de 2007 y septiembre de este año aumentan 109,64%.


El analista financiero José Grasso Vecchio se pronuncia por «dejar las tasas de interés como están porque de lo contrario se le va a crear un problema serio a los deudores. La inflación habría que controlarla por otras vías. Las tasas ya han subido y no han frenado la inflación».


Este año, las tasas de interés para tarjetas de crédito han aumentado desde 28% hasta 33%, lo que implica que quien debía 10 millones pasará a deber 13,3 al cabo de doce meses.


El economista Orlando Ochoa estima que «para enfrentar el tema de la inflación se necesita un ajuste integral en el área fiscal, que corrija la sobrevaluación para estimular la producción, que permita dar confianza al sector privado eliminando los controles, pero en ausencia de esto sólo queda esperar escenarios malos o menos malos».


Sin instrumentos Inmerso en una campaña electoral donde se juega el destino de las gobernaciones y alcaldías el Gobierno comenzó a incrementar el gasto y la cantidad de bolívares en la economía registra un alza de 12,3% entre mayo y el 24 de octubre.


En el pasado, para evitar que el alza del dinero en circulación alimente en mayor medida la inflación o presione al alza el tipo de cambio paralelo, el Gobierno ha recurrido a la venta de bonos en dólares, pero el esquema luce agotado.


La estrategia consiste en que las empresas pagan con bolívares los bonos en divisas y luego los revenden en el exterior para obtener dólares. El inconveniente es que la crisis financiera internacional ha secado el mercado para este tipo de papeles, además de que el precio de los títulos ha sufrido una fuerte caída.


Otro factor a tomar en cuenta son los montos. Para absorber 10% de la liquidez actual el Gobierno tendría que emitir bonos por el orden de ocho mil millones de dólares, una cantidad que de acuerdo con operadores de deuda es prácticamente imposible de colocar en este momento.


Endeudar al BCV La responsabilidad de absorber bolívares para evitar mayor desequilibrio recae sobre el Banco Central de Venezuela, que le ofrece a las torres financieras rendimientos de 14% y 11,9% por certificados de depósitos a 28 y 56 días de plazo.


Entre mayo y septiembre de este año, la masa de bolívares que el Banco Central tiene contenida a través de los certificados de depósitos aumenta 132%, desde 10,6 millardos de bolívares fuertes hasta 24,6 millardos, una magnitud que equivale a 11 mil 400 millones de dólares.


De continuar emitiendo certificados de depósitos, el costo de los intereses se traducirá en pérdidas para el Banco Central.


Fuentes financieras aseguran que Pdvsa ha estado vendiendo divisas en el mercado paralelo a través de casas de bolsa para evitar, por ahora, que el dólar se dispare e impacte los precios.


POR:

Víctor Salmerón


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